El fútbol argentino también se vio forzado a detenerse este jueves por el impacto del paro general. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Liga Profesional confirmaron la reprogramación de los cuatro partidos que debían disputarse hoy por la sexta fecha del Torneo Apertura, ante la imposibilidad de garantizar el traslado de los planteles y el operativo de seguridad. Los encuentros afectados, entre los que se destacan San Lorenzo vs. Estudiantes de Río Cuarto e Independiente vs. Independiente Rivadavia, fueron postergados para el fin de semana, alterando un calendario ya de por sí apretado.
La única excepción a la regla es el ámbito internacional, donde el partido de ida de la Recopa Sudamericana entre Lanús y Flamengo se mantiene en pie bajo un esquema de seguridad privada y logística excepcional. Mientras los hinchas locales lamentan la suspensión de la jornada doméstica, la decisión de la AFA subraya cómo el conflicto gremial atraviesa todas las capas de la sociedad. La reprogramación obligará a los equipos a jugar con menos días de descanso la próxima semana, sumando una complicación extra a la ya de por sí competitiva agenda del fútbol nacional.
