Caso Bastián: los test de alcoholemia complicaron a los conductores involucrados en el choque de Pinamar.

Las pericias toxicológicas confirmaron que tanto la mujer que manejaba el UTV como el conductor de la camioneta Volkswagen Amarok tenían alcohol en sangre al momento del accidente. El padre del niño, que viajaba como acompañante, dio negativo.

El caso de Bastián, el niño de 8 años que lucha por su vida tras un violento accidente en la zona de «La Frontera» en Pinamar, sumó este lunes un capítulo clave para la investigación judicial. Los resultados de los análisis de sangre confirmaron que los conductores de ambos vehículos involucrados habían consumido alcohol.

Los resultados de las pericias

Según confirmaron fuentes judiciales, Noami Quirós (24), quien conducía el vehículo todo-terreno (UTV) Can-Am Maverick donde viajaba el menor, y Manuel Molinari, conductor de la camioneta Volkswagen Amarok, arrojaron resultados positivos en los test toxicológicos realizados por el Laboratorio Químico de la Policía Científica de Dolores.

Si bien no se detectaron rastros de estupefacientes en ninguno de los implicados, la graduación alcohólica de Quirós —amiga de la familia de la víctima— resultó ser superior a la de Molinari, el empresario que hasta el momento es el principal imputado en la causa. Por su parte, Maximiliano Jerez, padre de Bastián y tercer imputado en el expediente, dio resultado negativo.

El estado de salud de Bastián

Mientras la justicia avanza sobre las responsabilidades de los adultos, Bastián permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata. El último parte médico detalló que el niño fue sometido a una sexta cirugía este fin de semana, en la que se le realizó una fijación cervical y una traqueostomía.

A pesar de la gravedad de sus lesiones en el cerebro y la columna cervical, los médicos informaron que el paciente se encuentra «estable».

La investigación judicial

El fiscal Sergio García lidera la investigación bajo la carátula de lesiones culposas agravadas. En los últimos días, el Juzgado de Garantías de Villa Gesell ordenó el secuestro de los sistemas electrónicos (EDR o «cajas negras») y los manuales de ambos rodados.

El objetivo de los peritos es reconstruir la mecánica del accidente ocurrido el pasado 14 de enero, analizando la velocidad y las maniobras realizadas segundos antes del impacto que dejó al niño con múltiples fracturas de cráneo.

La defensa de la familia, encabezada por el abogado Matías Morla, solicitó la reserva de las muestras biológicas para asegurar el derecho a una contrapericia independiente en el futuro.