En un enero marcado por una intensa actividad oficial, el Gobierno de Javier Milei busca consolidar su posición tanto en el plano internacional como en el legislativo. Mientras el Presidente explota su perfil global tras la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea y su reciente acercamiento con Donald Trump, en el ámbito doméstico se tejen alianzas subterráneas para destrabar reformas clave y definir el futuro político de la provincia de Buenos Aires.
La proyección internacional y el «factor Trump»
Javier Milei ha decidido aprovechar el receso estival para profundizar su agenda externa. Tras participar en Paraguay de la firma del histórico acuerdo entre el Mercosur y la UE —un evento marcado por la notable ausencia de Lula da Silva—, el mandatario recibió con entusiasmo la invitación de Donald Trump para que Argentina integre el Board of Peace. Esta organización, según el propio Milei, busca promover la paz en regiones en conflicto, como la Franja de Gaza, y refuerza la alineación estratégica de la Casa Rosada con el líder republicano.
Paralelamente, el pragmatismo asoma en la relación con China. A pesar de las distancias ideológicas, una delegación de diputados libertarios, encabezada por Juliana Santillán, visitó recientemente el gigante asiático. El dato curioso: el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, también eligió China como destino para sus vacaciones familiares antes de retomar sus funciones.
Reforma Laboral: Negociaciones y costos fiscales
En Buenos Aires, la mesa política del Gobierno volvió a reunirse con un objetivo claro: sancionar la reforma laboral en el Senado durante la primera quincena de febrero. El proyecto, impulsado por Patricia Bullrich y coordinado desde las sombras por Santiago Caputo, enfrenta el desafío de convencer a los gobernadores.
El nudo de la discusión es fiscal: se estima que las modificaciones en el impuesto a las Ganancias —parte del paquete negociado— representarían un recorte de más de 1,5 billones de pesos para las provincias. Desde la Casa Rosada intentan seducir a los mandatarios provinciales argumentando que la formalización de 400.000 puestos de trabajo compensará con creces esa pérdida.
PBA: El «paquete» de Kicillof y la rosca en Pinamar
En la provincia de Buenos Aires, el escenario está dominado por las tensiones internas del peronismo y la gestión de Axel Kicillof. Según trascendidos, se estarían reactivando negociaciones para cubrir las cuatro vacantes en la Corte Suprema provincial. Los nombres que suenan —Juan Martín Mena, Ramiro Gutiérrez y Santiago Pérez Teruel— reflejan el equilibrio de fuerzas entre el kirchnerismo, el massismo y el kicillofismo.
Esta «rosca» política tuvo su epicentro informal en Pinamar, durante el concurrido cumpleaños de Diego Molea (rector de la UNLZ). Allí coincidieron figuras tan disímiles como Sergio Massa, Cristian Ritondo y Juan Manuel Olmos, evidenciando que, bajo el sol del verano, la política argentina no descansa.
El fútbol y la justicia
La situación de la AFA también formó parte de las conversaciones veraniegas. Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la entidad, se mostró activo en la costa atlántica, reuniéndose con colaboradores estrechos de Kicillof, como Carlos Bianco. En un contexto de investigaciones judiciales y tensiones por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), Tapia busca blindar sus apoyos territoriales con intendentes y universidades del conurbano.
Análisis: El Gobierno de Milei atraviesa un verano de relativa calma social pero de alta intensidad política. La capacidad de transformar el protagonismo internacional en victorias legislativas locales será la prueba de fuego para el inicio de este 2026.
